Crecen las conexiones de empresas aéreas low cost en América Latina

Mar 2, 2017

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Primero las aerolíneas de bajo costo empezaron a operar en México, Brasil y más recientemente Colombia, ahora están los planes oficiales de Argentina de abrir su mercado de transporte aéreo, todo esto ha generado una sucesión de anuncios tanto de las compañías tradicionales como de bajo costo para iniciar o ampliar sus operaciones en la región.

Mientras Avianca estudia entrar en el mercado argentino para hacer vuelos domésticos, empresas como Norwegian, IAG —propietaria de Iberia— y Aeroméxico-Delta buscan el modo de incrementar sus vuelos dentro de y hacia la región.

En América Latina el tráfico de pasajeros de vuelos intrarregionales y domésticos ha pasado de unos 162 millones en 2006 a 320 millones en 2015 (sin el doble conteo), según las cifras del Programa de Desarrollo Logístico para América Latina (LOGRA) de la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina.

La consultora especializada en transporte, infraestructura y logística del grupo Indra, ALG, informa que la capacidad de las aerolíneas para sus operaciones en la región, medida en número de asientos, ha crecido a un promedio del 5% anual en el mismo período, solo por detrás de Asia-Pacífico y Oriente Próximo.

Algo clave para los cambios de la industria aérea en América Latina, que dio lugar a la consolidación de compañías regionales fuertes como Latam, Avianca-Taca, Copa y Aeroméxico, tiene que ver con el crecimiento económico de la región y una mayor presencia como destino turístico.

El operador más grande de la región es Latam, surgida de la fusión entre la chilena Lan y la brasileña Tam, con unos 82 millones de pasajeros en 2015. A noviembre de 2016, tenía el 73% del mercado de vuelos domésticos chileno medido en cantidad de asientos, según datos de las consultoras CAPA-Centre for Aviation y OAG. En Perú, donde está su hub (centro de operaciones), conquistó ya el 60% del mercado. Mientras que en Brasil tiene el 30%, solo por detrás de Gol, y en Argentina, el 25%, por detrás de la estatal Aerolíneas Argentinas.

Algunos de los factores que han influido durante años en la falta de un mayor desarrollo del mercado de vuelos, tienen que ver con la falta de conexiones y los altos precios de billetes intrarregionales. En varios países hay una estructura de impuestos y de regulaciones que resulta muy costosa y engorrosa para las aerolíneas y dificulta el desarrollo de su negocio.


Empresas low cost buscan posicionarse

Aunque el liderazgo de Latam en la región no parece estar amenazado, esta empresa tiene entre sus planes ofrecer ciertos vuelos a precios más accesibles en muchos de los países en los que opera con el objetivo de hacer frente a la creciente penetración de las aerolíneas low cost, que ya son fuertes en Brasil y México y lo son cada vez más también en Colombia.
Son en total cuatro las aerolíneas estrictamente low cost que ya operan en América Latina: Azul (Brasil), Volaris, VivaAerobus y VivaColombia. La primera que surgió en la región con el modelo de bajo costo fue la brasileña Gol, pero ha evolucionado hacia un modelo más híbrido, con el que hoy mueve unos 52 millones de pasajeros anuales, solo por detrás de Latam.

El grupo Copa parece tener su propia estrategia para enfrentarse a las nuevas empresas en ascenso. El pasado diciembre lanzó en Colombia una aerolínea de bajo costo con la marca Wingo, que hará las rutas México-Bogotá y Cancún-Bogotá, con un total de 18 vuelos semanales.

A pesar de los pobres resultados que tuvieron las aerolíneas de América Latina en 2015 y 2016, el gran potencial de crecimiento de la región despierta el interés de inversores. El año pasado, el consorcio chino HNA Group tomó el 24% de Azul, la aerolínea brasileña de bajo costo que en 2015 trasladó a unos 28 millones de pasajeros, según las cifras de ALG. United Airlines compró el 5% de Azul y a su vez, al igual que Delta, está interesada en entrar en Avianca Holdings, la aerolínea con base en Colombia que por el momento controla el grupo Synergy, del empresario de origen boliviano Germán Efromovich.

Entre 2011 y 2016, las aerolíneas low cost se han llevado el 53% del crecimiento de la actividad aerocomercial en América Latina, según datos de ALG. En México, la porción del crecimiento que conquistaron en ese periodo fue del 72%. Se trata de empresas que surgen y se desarrollan en mercados con mucho tráfico. No es casualidad que hayan empezado por Brasil, México y Colombia, que son los tres mayores mercados de América Latina para la industria.


Nuevos aires en Argentina

A pesar de ser la tercera economía de América Latina, Argentina está en quinto lugar de Sudamérica en cantidad de viajeros per cápita, detrás de Chile, Brasil, Colombia y Perú.
La empresa Aerolíneas Argentinas tiene cerca del 75 por ciento del mercado, pero el nuevo gobierno de Mauricio Macri está dando señales de querer una política de cielos abiertos, creando las condiciones para el ingreso de nuevos prestadores aéreos. Así es como ya inició un camino de apertura con el otorgamiento de rutas para conectar ciudades del interior con capitales de otros países sin tener que pasar por Buenos Aires. Ya es posible viajar a Lima desde las ciudades de Salta y Mendoza; o a Panamá desde Rosario. El próximo paso importante que quiere dar la Casa Rosada es la ampliación de la competencia en los vuelos internos. En diciembre, cinco empresas solicitaron nuevas rutas para acceder a este mercado: Avian (Avianca Argentina) que es la empresa de bandera colombiana; Flybondi, un nuevo proyecto de aerolínea de bajo costo; Andes, que ya vuela a cuatro destinos dentro del país; Alas del Sur y American Jet, dedicadas hasta ahora a vuelos chárter.

Las empresas de autobuses de larga distancia en Argentina son un sector crítico con la política de apertura, ya que la baja de tarifas de vuelos que se espera es considerada una amenaza para su negocio. Los transportistas trasladaron por las carreteras argentinas cerca de 40 millones de pasajeros en 2015, un tráfico cuatro veces superior al aéreo. Si un 20% de esos viajeros comenzara a usar el avión, el cambio sería importante para la industria aerocomercial y crearía lugar para muchos jugadores nuevos.

A largo plazo, los números de la región son auspiciosos para la industria. La IATA anticipa que en 20 años América Latina duplicará el número de pasajeros y que los empleos generados por el sector aerocomercial pasaran de los 5,4 millones de 2015 a unos 8,4 millones.